primer post del 2026
Algo en mí cambió, algo en mí dejé ir Algo en mí cambió… y no fue de un día para otro. Durante mucho tiempo creí que amar era aferrarse. Que querer a alguien significaba decir en silencio: “no quiero que te vayas de mi lado”. Como si el amor fuera una posesión, como si las personas nos pertenecieran. Hoy entiendo que no. He aprendido —no sin dolor— que las personas se van. Algunas se van por decisión propia y no regresan. Otras parten de una forma más definitiva, dejando un vacío que no se llena con palabras. También he aprendido a aceptar algo que antes me aterraba: la muerte de quienes amo. Sé que algún día mi madre, mi padre y mis familiares partirán. Es inevitable. Y aunque amar la sangre que nos dio origen es algo profundamente humano, también lo es comprender que nadie es eterno en esta tierra. No es falta de amor aceptar la partida. A veces, incluso, es una forma más profunda de amar. He visto a mi madre sufrir con sus enfermedades, y en mis pensamientos más honestos he sentido ...